martes, 5 de junio de 2018

Reseña | Inventos Infernales - Philip Reeve

Ficha Técnica:
Título: Inventos Infernales
Título Original: Infernal Devices
Autor: Philip Reeve
Serie: Máquinas Mortales #3
Editorial: Alfaguara - Penguin Random House
N° de páginas: 349
Sinopsis:
La hija de Tom y Hester, Wren, anhela huir de la monotonía de Anchorage. Está sedienta de aventura. Cuando un pirata submarino peligrosamente encantador le ofrece una oportunidad para escapar, Wren no lo duda ni un instante. Pero el pirata quiere algo a cambio: Wren debe robar el misterioso Libro de Hojalata, y hacerlo acarreará consecuencias que podrían destruir la paz...
Inventos infernales es la tercera parte de una saga de cuatro novelas fantásticas escritas por Philip Reeve y que forma parte de la tetralogía de «Máquinas mortales». La historia se sitúa en un mundo postapocalíptico donde las ciudades de la Tierra deambulan por el mundo sobre ruedas gigantescas, arrasándose entre sí, y en el que los recursos cada vez son más escasos. El protagonista de la novela es Tom Natsworthy, un huérfano londinense de 15 años del Gremio de Historiadores, que tratará de revelar un misterio que podría cambiar el orden del mundo.

Opinión:

¡Hola a todos! Ya me estoy acostumbrando a publicar dos reseñas el mismo día, así que aprovecharé de subir la de ‘Inventos Infernales’, un libro que no tenía planeado leer tan pronto, pero que se cruzó en mi camino y no lo pude dejar de lado xD

Mi historia con Máquinas Mortales es muy triste, porque la verdad la saga no me gusta del todo, pero es como una mala canción pegajosa ¡¡no puedo sacármela de la mente!! Por lo menos no hasta que lea todos los libros que la componen y saber que sucede al final.

Este libro, a diferencia del anterior, tiene un ritmo excelente, tanto así que con tan solo leer un par de páginas no lo pude soltar, quería saber. La primera sorpresa que me llevé cuando comencé este libro fue que habían pasado dieciséis años después de los eventos sucedidos en ‘El Oro del Depredador’, no solo eso sino que tenemos una nueva protagonista, Wren, la hija de Tom y Hester.

Los Natsworthy han disfrutado de una tranquila vida en Archorage-in-Vineland, nada en comparación a los caóticos años luego de que cayera Londres. Tienen una hija y tratan de ser un aporte para la ciudad en la que viven. Sin embargo, la calma no podía durar eternamente.

Wren anhela aventuras, quiere salir fuera del alero de sus padres y conocer el mundo, su vida es aburrida y sin emoción, el problema es que no parece entender que afuera de su idílica vida hay cosas muy malas.

La llegada de los antiguos niños perdidos lo cambia todo, están en busca de algo, y será Wren, en su ingenuidad, quién los ayude a conseguirlo. De pronto, Tom y Hester volverán a encontrarse en la búsqueda de un tesoro, el más preciado que han seguido.

Apariciones de personajes desaparecidos, mentiras, reencuentros, odio y amor, verdades ocultas, todo saldrá a la luz en este tercer tomo de la tetralogía ‘Máquinas Mortales’.

Cómo les contaba, mi relación con esta saga es más bien de amor-odio, la idea me parece muy original y la ambientación steampunk me encanta. Sin embargo, el libro tiene un problema narrativo que puede ser tanto culpa del autor como del traductor. Así como también un problema más grande que son los personajes…SON INSOPORTABLES, TODOS Y CADA UNO DE ELLOS.

Tom es el niño en el poster de la inocencia, no lo comprendo, no puedo, la ingenuidad en él es de otro mundo. Hester por otro lado lleva la amargura y la violencia a grandes extremos. Desafortunadamente Wren es la mezcla exacta de sus padres, es ingenua, malcriada e hiriente. Definitivamente la familia Natswhorthy es todo un caso. Theo creo que es el único personaje que me agradó (junto con Freya y Caul), además de cierto autómata que revive milagrosamente.


La historia no es del todo atrapante, pero si han llegado hasta acá de seguro apreciarán la conexión con los tomos anteriores, las revelaciones y las apariciones de ciertos personajes. En cuanto a mi problema con los personajes, creo que uno de los grandes fallos del autor es no saber replicar la voz infantil, adolescente, o adulta. Cuando uno lee no parece estar leyendo a adultos, parece estar leyendo acerca de niños muy insolentes, sin una pizca de sentido común que juegan a ser adultos, y eso es algo que me ha molesto desde el primer libro.

Sin embargo, en términos generales el libro fue interesante, mucho más que su antecesor, realmente adictivo y que nos deja con un final de infarto como perfecta introducción al último libro de la saga.


Muchas gracias a Me Gusta Leer Chile por el ejemplar

¿Conocían el libro? 
¿Lo han leído?
Muchas gracias por leerme, besos y abrazos n.n

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